Según un artículo aparecido en la revista Chemical & Engineering News un pequeño tubo metálico, no más largo que un cigarrillo, podría ser la clave para desarrollar un páncreas artificial y evitar así las inyecciones diarias de insulina a millones de diabéticos.
Los intentos de crear un páncreas artificial son muchos, y se basan normalmente en tomar las células sanas que detectan la glucosa y liberan insulina, y transplantarlas en pacientes diabéticos. El nuevo dispositivo, está cubierto de una membrana permeable de polímero que además de mejorar el flujo de insulina y glucosa entre las células pancreáticas y la sangre, ayuda a incrementar el oxígeno que llega a estas células. El dispositivo se encuentra en pruebas con animales y el siguiente paso serán pruebas en personas.

Fuente: Science Daily
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